
El jueves pasado el Presidente del PP, Mariano Rajoy, participó en el programa de TVE “Tengo una pregunta para usted, señor Rajoy”. En el transcurso de ese programa, Jordi Monner, de Tarragona, le planteó si se sentiría orgulloso si tuviera un hijo homosexual y si acudiría a la boda de éste. 'Asistiría a la boda. Estaría incondicionalmente a su lado', le respondió Rajoy, quien no obstante reiteró que él abogaba por llamarlas 'uniones de hecho'.
Mariano Rajoy consideró “doloroso” e “injusto” que se tachara a su partido de estar en contra de los homosexuales, pero realmente lo doloroso e injusto es que nuestros derechos y los de nuestros hijos e hijas estén recurridos. Si realmente le importan nuestras opiniones, la solución es dejar de luchar contra nuestros derechos y los de nuestras familias, retirando esa injusta y dolorosa amenaza a la igualdad que es su recurso de inconstitucionalidad.
No solo es contradictorio e incoherente decir que apoyas a los homosexuales cuando mantienes una recurso de inconstitucional contra una ley que ni ha roto la familia, ni la ha destruido, ni la ha diluido, sino todo lo contrario, ha traído protección para nuestras familias, igualdad para todos y todas y felicidad para aquellos y aquellas que han decidido ejercer el derecho de casarse.
Por otro lado, decir que estaría al lado de un supuesto hijo gay y que iría a su boda si este decidiera casarse es un tanto incoherente. No es creíble afirmar que respetas las decisiones personales de tu hijo homosexual mientras tratas de impedir que pueda tomarlas, porque antes de que eso sucediera, ya se encargaría él de hacer todo lo que estuviera en su mano para conseguir eliminar la ley que le diera acceso al matrimonio.
En definitiva, esta intervención y su respuesta demuestra el grado de hipocresía política que mantiene el PP en estos últimos tiempos.
